Cómo organizar un restaurante y tener éxito


Cómo organizar un restaurante y tener éxito

¿Cuántas veces has escuchado a alguien que le gustaría tener un restaurante? Sin embargo, piensa cómo organizar y cómo dirigir un restaurante y, sobre todo, cómo organizar a los empleados. Aunar estos tres aspectos es una tarea costosa, por ello la planificación en un restaurante es una herramienta necesaria para montar un restaurante con éxito.Te detallamos en el siguiente artículo del blog gastronómico de Majadahonda Cómo organizar un Restaurante y tener éxito.

¿Por qué es importante una estrategia de planificación? No es necesario ser Alberto Chicote para saber que sin planificación no es posible sacar adelante un restaurante porque ayuda a ver la dirección, los objetivos y metas. Para planificar un restaurante proponemos plantearse tres cuestiones:

Cuestiones Básicas a la hora de la Planificación de un Restaurante

1.  ¿Qué misión y visión tiene el restaurante? Es decir, definir pensar en el futuro y en aspectos internos y externos del negocio. Por ejemplo, ofrecer comida casera, de temporada, con productos locales, etc.  Esta misión ayuda a dar a conocer los valores relacionados con el producto y de crecimiento en la empresa a los trabajadores.

2. ¿Qué objetivos y metas se quieren conseguir? Una vez que creada la identidad del restaurante, hay que pensar en los objetivos por los que trabajar, mirar al futuro y dejar claro cómo funcionará todo. Además, es importante establecer el tiempo en el que esos objetivos serán cumplidos

3. ¿Cómo establecer la organización interna? Una vez que se establecen los objetivos y metas, hay que pensar en las personas que lo harán posible. Para montar un restaurante con éxito es necesario calcular el espacio de sala, de cocina, el número de platos y vasos, personal a contratar, etc.

Respecto a este último punto es vital saber cómo organizar a los empleados en un restaurante. Es decir, saber todas las tareas y funciones que deben realizar.

Es una tarea que lleva tiempo y esfuerzo, pero que si se hace bien solo traerá beneficios y hará que todo fluya mejor en un restaurante. Cada empleado debe saber qué tareas y responsabilidades le competen, informarles con actitud de diálogo, ya que ellos también puede ayudar a modificar o añadir algo mejor.

Contratar al personal idóneo significa que un restaurante funcionará, por ello hay que rodearse de trabajadores dispuestos a dar lo mejor de sí mismos en todo momento porque su simpatía, amabilidad y atención será lo que marcará la diferencia.

Hay que tener en cuenta que la planificación es un proceso dinámico y continuo que debe ser revisado periódicamente para asegurar que se está por el camino correcto o si se debe modificar algún objetivo o meta porque toda aquella persona que invierta en el sector de la hostelería debe saber que, hasta alcanzar una buena rentabilidad ha de pasar tiempo.

En este momento el propietario debe tener todo bajo control y cuidar los detalles más pequeños, tomando decisiones acertadas y realizando tareas adecuadas.

¿Y ahora qué? ¿cómo organizar un restaurante y tener éxito? Dentro de nuestra experiencia, tenemos cinco recomendaciones básicas para lograrlo.

1. Implicación:

Es muy importante que el propietario participe de manera directa en el restaurante. Aunque la tarea “de oficina” es importante, es en el día a día donde se ve el funcionamiento tanto dentro de la cocina como en el salón. Así, por un lado, el personal sabe que se puede contar con el propietario sin problema y, por el otro, el cliente también se sentirá más a gusto al establecer un contacto directo con el jefe.

2. Formación del equipo:

Tomar la comanda, servir una mesa o abrir una botella de vino son acciones, a priori, sencillas, pero que se deben enseñar para hacer con facilidad. El dueño de un establecimiento de hostelería debe ofrecer al personal una formación en aspectos básicos como la atención y la fidelización de clientes. De esta manera el equipo adquiere unos conocimientos que le hacen sentirse más seguro y motivado.

De igual manera, el propietario nunca debe dejar su preparación. El desarrollo profesional traerá consigo una mejora en su propio negocio.

3. Control de gastos:

El inventario ha de hacerse con cabeza, planificando y atendiendo las ventas, para calcular lo que puede ser necesario y lo que no para evitar el desperdicio de productos. Para ello hay que realizar de forma regular inventarios sobre todos los productos (alimenticios y no).

4. Escandallo:

De igual manera, el escandallado de cada plato es necesario para la asignación del precio final de cada artículo de una carta, es el instrumento esencial para el control y el análisis de los costes de la empresa.

Forma parte de la ficha técnica del artículo de venta en hostelería. Es un instrumento fundamental para fijar el PVP de un artículo ya que hay que tener en cuenta la cantidad de los productos, la calidad del trabajo de cocina, sala, la inversión realizada, el nivel de costes indirectos, etc.

5. Personal Vs laboral:

Es el propietario quien debe ser un ejemplo para los empleados. Y de la misma manera, saber distinguir lo profesional de lo personal. Todos somos humanos y hay días mejores y peores, en el trabajo se pasan muchas horas por lo que si el jefe es capaz de poner buena cara a la adversidad creará un ambiente positivo y agradable en el restaurante.

La administración de un restaurante no es una tarea sencilla, pero mientras se intente tener todo bajo control, se podrá organizar un restaurante exitoso.

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